Mirar de nuevo y explorar el pensamiento divergente

Psicología de la creatividad: Bitácora 01 · Imagination Club · Octubre 2026

La primera expedición de Imagination Club comenzó con una consigna bastante pequeña: salir durante treinta minutos y fotografiar tres cosas que normalmente no habríamos considerado dignas de una foto. Parecía sencillo, pero durante el recorrido empecé a notar algo, que cuando conocemos demasiado bien un lugar, también aprendemos a dejar de verlo.

La actividad se llamó “Mirar de nuevo” y partía de una reflexión que me acompaña desde hace tiempo: muchas veces no podemos cambiar inmediatamente las circunstancias que nos rodean, pero sí podemos pensar en otras maneras de observarlas e interpretarlas.

La fotografía me pareció un buen punto de partida porque es una práctica familiar para muchas personas. Todos llevamos una cámara en el bolsillo, fotografiamos nuestra comida, nuestras mascotas y pequeños acontecimientos de la vida cotidiana. Pero esa familiaridad no significa necesariamente que observemos de manera deliberada aquello que tenemos enfrente.

Entonces la pregunta detrás de la actividad era sencilla:

¿Qué podría aparecer si intentáramos mirar un entorno conocido desde otras perspectivas?

Una primera aproximación al pensamiento divergente

Después de diseñar esta actividad, comencé a profundizar en la psicología de la creatividad mediante la lectura del artículo Creative cognition: A multidisciplinary and integrative framework of creative thinking, de Felix Pinkow (2023).

Pinkow reúne distintas perspectivas sobre los procesos cognitivos implicados en el pensamiento creativo y examina, entre otros conceptos, la relación entre pensamiento divergente y pensamiento convergente.

El pensamiento divergente suele relacionarse con la generación de distintas posibilidades, respuestas o alternativas ante una situación.

Al volver sobre nuestra caminata fotográfica desde ese marco, encontré una posible relación que me pareció interesante: la actividad no pedía encontrar una única imagen “correcta”, sino ampliar las posibilidades desde las que podía observarse el mismo entorno. La consigna invitaba a buscar detalles, relaciones, ángulos y encuadres que normalmente podrían pasar desapercibidos.

Eso no significa que tomar fotografías desarrolle automáticamente el pensamiento divergente ni que esta actividad permita medirlo. Por ahora la entiendo como una primera exploración práctica que me ayuda a conectar experiencias concretas con conceptos que estoy comenzando a estudiar.

Lo que apareció al explorar

Durante el recorrido descubrí que observar de otra manera no es tan sencillo como parece. Cuando conocemos bien un lugar, también desarrollamos formas habituales de recorrerlo. Prestamos atención a ciertas cosas y dejamos otras fuera de nuestro interés. No porque hayan desaparecido, sino porque ya no necesitamos detenernos conscientemente en ellas.

La caminata me obligó a hacer justamente lo contrario: buscar deliberadamente aquello que normalmente no habría considerado digno de una fotografía. Y la experiencia terminó abriendo más preguntas de las que respondió, como:

¿Cómo influye el conocimiento previo en aquello que notamos?

¿Qué papel tienen nuestras expectativas al dirigir la atención?

¿Cómo pasamos de reconocer algo cotidiano a imaginar otras posibilidades para ello?

¿Existe alguna relación entre modificar deliberadamente nuestra atención y generar interpretaciones diferentes?

Todavía no tengo respuestas para esas preguntas, pero justamente por eso me interesan y quiero continuar explorándolas mientras avanzo en mis estudios de psicología y me familiarizo con la investigación sobre creatividad.

De observar diferente a imaginar posibilidades

Una de las ideas que encontré en el trabajo de Pinkow es que el pensamiento creativo utiliza conocimientos y representaciones que ya poseemos. Dentro de esta discusión aparece un ejemplo relacionado con imaginar distintos usos para un objeto conocido, como un zapato.

Podemos pensar en sus cordones por separado, aprovechar su estructura como recipiente o utilizar alguna de sus características para resolver un problema distinto de aquel para el que fue diseñado.

Ese ejemplo me hizo pensar en una transición interesante para nuestra siguiente expedición. En octubre nos preguntamos qué ocurría cuando intentábamos mirar de otra manera.

En noviembre quiero llevar esa exploración un paso más allá y preguntarnos: ¿Cuántas posibilidades podemos encontrar en un objeto que creemos conocer perfectamente?

Nuestra próxima expedición está prevista para el 14 de noviembre.

Todavía no sé exactamente qué encontraremos. Y quizá esa sea precisamente la parte que más me interesa de empezar esta bitácora: no documentar respuestas definitivas, sino observar cómo una experiencia lleva a una lectura, una lectura a una nueva pregunta y una pregunta a la siguiente exploración.

Seguimos explorando. 🐉✨ Si queres sumarte al club podes seguir el canal de whatsapp acá:

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Referencia

Pinkow, F. (2023). Creative cognition: A multidisciplinary and integrative framework of creative thinking. Creativity and Innovation Management, 32(3), 472–492.

https://doi.org/10.1111/caim.12541

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